$\S$ El sentimiento de vacío no consiste en no sentir nada. Tiene un qualia determinado, pero cuya determinación es precisamente la no determinación, la vacuidad. En la promiscuidad obscena de mis veintes no encontré nada más que esto. Sentía un afecto tan superficial por mis amantes que acaso era apenas una forma de la distracción. Lo que es peor, si fui querido por ellas, donde yo presentí la amorfa intuición de lo que no es, junto con una viciosa y primitiva forma de interés, ellas pudieron sentir amargura. Me vaciaba a mí mismo como un frasco lleno de humo que se destapa de repente mientras todo a su alrededor, aunque se llena, se llena de tinieblas. Y en todo era movido por la sed idiota del que busca dar caza a una entidad desconocida, una que, cuando finalmente es alcanzada, aunque en cierto modo muere, crea una copia de sí misma en un lugar desconocido. Y todo debe comenzar de nuevo.